La transformación del mercado de las telecomunicaciones exige a las empresas distribuidoras revisar sus estrategias comerciales, anticiparse a las nuevas necesidades de los clientes e identificar vías de crecimiento más allá de la venta tradicional de productos. Con este objetivo, ASTECO, en colaboración con la Comunidad de Madrid, ha celebrado los días 19 y 20 de octubre la acción formativa «Nuevas oportunidades de crecimiento para distribuidores en un mercado en transformación», dirigida a CEO, gerentes y directores generales de las empresas asociadas.

La jornada ha ofrecido un espacio de análisis y trabajo práctico para abordar los principales retos a los que se enfrentan las empresas del sector, en un contexto marcado por la digitalización, la evolución de la demanda y la necesidad de desarrollar modelos de negocio más competitivos y rentables.

De la venta de producto al desarrollo de soluciones de valor

Uno de los ejes centrales de la formación ha sido la identificación de nuevas oportunidades de negocio a partir de los recursos y las relaciones comerciales que las empresas ya tienen a su alcance. En este sentido, se han abordado estrategias de venta cruzada (cross-selling), desarrollo de nuevos servicios y detección de necesidades adicionales dentro de la cartera actual de clientes.

La evolución desde un modelo centrado en la comercialización de productos hacia otro basado en soluciones de mayor valor añadido constituye una oportunidad para reforzar la relación con los clientes, diferenciarse de la competencia y diversificar las fuentes de ingresos.

Asimismo, las sesiones han permitido trabajar sobre las tendencias del mercado y su impacto en el sector, así como sobre la gestión del cambio y la adaptación de los equipos comerciales a las nuevas exigencias del entorno empresarial.

Herramientas para impulsar la competitividad empresarial

La iniciativa ha puesto el foco en la aplicación práctica de los conocimientos, con el propósito de que los responsables empresariales puedan trasladar lo aprendido a sus propias organizaciones e identificar acciones concretas para impulsar su desarrollo.

Para las empresas distribuidoras de telecomunicaciones, avanzar hacia una estrategia comercial más proactiva, aprovechar mejor la cartera de clientes y explorar nuevas líneas de servicio son factores que pueden contribuir a fortalecer su posicionamiento y mejorar su capacidad de crecimiento.